El día que Bill Gates descubrió la web, cómo aplastó a la competencia y por qué 25 años después ya nadie usa Internet Explorer

Bill Gates, cofundador de Microsoft

─Obligar a Microsoft a incluir Netscape en nuestro sistema operativo es como pedirle a Coca Cola que incluya 3 latas de Pepsi en su pack de 6.

Bill Gates fue, durante mucho tiempo, CEO de Microsoft. Con 37 años logró consagrarse en la cima del mundo: durante los 90, la compañía que cofundó junto a su amigo de la infancia Paul Allen fue la primera vendedora de software que logró una facturación anual de más de mil millones de dólares.

Para 1992 la empresa ya valía 4 mil millones y Gates se había convertido por aquel entonces en la segunda persona más rica de los Estados Unidos. Todo esto a cambio de un alto costo.

Su imagen pública quedó asociada a lo peor del capitalismo, el exceso de riqueza, la inequidad y prácticas abusivas de mercado que le valieron uno de los juicios por monopolio más importantes de la historia: la demanda por Internet Explorer.

El navegador, hoy objeto de memes y burlas techie en Twitter, Reddit y otros rincones de la web, supo tener una cuota del mercado del 96% y esto lo logró con una estrategia de sofocamiento a Netscape Navigator, que en 1994 parecía invencible.

En junio de 2022, sin embargo, y con una cuota del mercado de menos del 2%, será discontinuado para siempre.

Aquel Bill Gates ganador de la primera de la “Guerra de los navegadores” quedó identificado como un avaro empresario, un comprador compulsivo de sus competidores.

Incluso, quedó inmortalizado en una escena de Los Simpsons, en la que toma el control de “Compumundohipermegared”, el modesto (e incomprensible) emprendimiento de Homero en internet.

“Compumundohipermegared”

El Bill Gates que aparece en los Simpsons no es nada amable.


Esa imagen fue cuidadosamente lavada, sin embargo, con el paso del tiempo: en 2008 el magnate dejó el puesto de CEO de Microsoft para dedicarse de lleno a la fundación “Bill y Melinda Gates”, el imperio de beneficencia más grande de los Estados Unidos.

Devenido una suerte de “diplomático del bien” y una insistente referencia en el tópico coronavirus en la actualidad, Bill donó junto a Melinda más de 50 mil millones de dólares a instituciones de salud y educativas, sorpendiendo este 2021 al mundo con el anuncio del fin de su matrimonio, tras 27 años.

Con una fortuna valuada en 126.6 mil millones de dólares (Forbes), los rumores de infidelidad retrotrajeron al hombre de lentes y flequillo indomable a esa oscura imagen de los 90, justo cuando Microsoft anunció la fecha de defunción de Internet Explorer.

El fin de IE es el fin de una era de la historia de la web.

Y también, en cierta medida, de una parte importante de Bill Gates.

Internet Explorer: “El maremoto” o “Internet Tidal Wave”

Mosaic, el primer navegador que incorporó imágenes.

Mosaic, el primer navegador que incorporó imágenes.

“¿Existía la web antes del Internet Explorer de Bill Gates? Claro que sí. Desde 1989, cuando Tim Berners-Lee inventó lo que conocemos como internet, hubo varios navegadores, desde el homónimo WorldWideWeb -solo texto- hasta Mosaic, el primero en incorporar imágenes.

La lista tiene otros protagonistas que engrosan un repertorio cuasi arqueológico de la computación, pero uno en particular teñido hoy ya por un manto de nostalgia: Netscape Navigator.

Netscape era, en 1995, el rey de Internet. Su tamaño era monstruoso, con un 90% de la cuota del mercado de los navegadores. Bill Gates lo seguía de cerca, expectante, esperando para dar el gran golpe.

El problema era que Microsoft estaba muy atrasado: según Overdrive, una biografía sobre Bill Gates escrita por el periodista de investigación James Wallace, Microsoft no tuvo un servidor de internet hasta 1993

De hecho, era difícil ver una computadora conectada a internet que no usase Netscape. Marc Anderssen, su fundador, creía que, en un futuro, todas las computadoras vendrían con su navegador instalado (en una época en la que, hay que recordar, para instalar un programa había que tenerlo previamente en un disquete).

Esta idea no le cayó muy simpática a Bill Gates. A fin de cuentas, software y Microsoft eran casi sinónimos por aquel entonces.

Netscape Navigator, el navegador más usado antes de IE

Netscape Navigator, el navegador más usado antes de IE

Era tiempo de contraatacar: “Internet es un maremoto. Cambia las reglas. Es una oportunidad y un desafío increíble”.

Con esas palabras describió Gates el 26 de mayo de 1995 al fenómeno que estaba revolucionando el mundo, en un memo interno de Microsoft llamado Internet Tidal Wave.

Su preocupación era enorme. “Después de 10 horas de navegar en la web no vi ni un solo archivo .doc, ni un solo video en AVI o cualquier otro formato de Microsoft. Y sí vi muchos archivos QuickTime (Apple), todos los estudios de películas ofrecen sus trailers en ese formato”, diagnostica Gates en el documento.

“Un nuevo competidor que nació en internet es Netscape. Su navegador es dominante, con 70% de uso, permitiendo determinar qué extensiones van a ser las predominantes”, seguía Gates. “Tenemos que igualar o superar los servicios que ofrece Netscape”, remataba.

Poder lograr que Microsoft fuese relevante, el memo apuntaba a un objetivo clarísimo: había que hacer que los usuarios llegaran a los contenidos de internet a través de Microsoft. Y que esos contenidos fuesen parte del entorno Microsoft. Es decir: destruir a Netscape.

Gates, en 1990, presentando su producto estrella en Nueva York: Windows. Foto AP

Gates, en 1990, presentando su producto estrella en Nueva York: Windows. Foto AP

El documento era esclarecedor y hay, incluso, testimonios de aquella época que sustentan la idea.

“Un ejecutivo de alto rango de Microsoft me dijo en 1995 que el objetivo era cortar el suministro de aire de Netscape“, contó el exvicepresidente de Intel, Steven McGeady, durante el histórico juicio por monopolio que enfrentó Microsoft en 1998.

La obsesión de Bill Gates en el memo The Tidal Wave era clara: estaba convencido de que internet iba a ser algo masivo y anticipaba que sería el lugar en el que todos pasaríamos la mayor parte de nuestros días.

Incluso estaba preocupadísimo porque “una posibilidad atemorizante de los fans de internet” era “que se junten y creen un dispositivo mucho más barato que una PC que sea lo suficientemente poderosa para poder navegar”, según el texto en el que, sin darse cuenta, Bill Gates ya imaginaba el concepto del iPhone de Apple.

Lo cierto es que en el memo Gates ordenaba explícitamente que todos los empleados de Microsoft coordinaran un ataque al mercado de los navegadores web.

Considerando que ese terreno estaba dominado por Netscape, el destinatario del ataque estaba muy claro.

Había que apuntar todos los cañones en el mismo sentido: Bill Gates quería asfixiar a Netscape Navigator.

The Internet Tidal Wave

El memo que escribió Bill Gates el 25 de mayo de 1995.


https://drive.google.com/file/d/1SkxtrF95WnxFNeM6l0R6enCpfmi4txf5/preview

[Transcripción en texto legible, acá]

La primera de la “Guerra de los navegadores”

Los esfuerzos de Microsoft estaban puestos así en dominar un mercado que, en la visión de Gates, era el futuro. “Se mueve muy rápido”, resalta una y otra vez en el memo.

Para poder actuar, necesitaba una estrategia: se inauguraba así la primera de las Browser Wars, o “guerra de los navegadores” (1995-2001).

La versión 1.0 de Internet Explorer había salido al mercado un año antes del memo de Gates, pero usaba un código fuente de Mosaic, por lo que no era nativa de la compañía. La desarrolló un equipo de apenas seis personas.

Erich Geist, del retailer de Apple Computerware, con los navegadores de la época. Foto AP

Erich Geist, del retailer de Apple Computerware, con los navegadores de la época. Foto AP

Durante esta época era común que los diseñadores de páginas web aclararan, hacia el final, las dos leyendas: “Se ve mejor en Netscape” o “Se ve mejor en Internet Explorer”, con los respectivos hipervínculos a las descargas. Una suerte de boca a boca online.

La segunda versión, IE 2.0, lanzada el 22 de noviembre de 1995 comenzó a expandir los idiomas en los que se podía navegar, sumando 12.

La versión 3, que introdujo el clásico logo de la E azul, ya comenzó a molestar a Netscape: hizo saltar la porción del mercado de 3-9% a principios de 1996 a un 20-30% a fines de 1997.

De a poco Microsoft iba integrando funciones como el correo dentro del navegador y aplicó, en germen, lo que explotaría en la próxima versión: las versiones OEM (aquellas que venían instaladas en las notebooks o las PC ya armadas) de Windows 95 traían el navegador integrado de manera gratuita.

Esta estrategia marcó el principio del fin de Netscape, que era gratuito para computadoras con fines educativos y hogareños.

La web de la manera que vos quieras: el lema de Internet Explorer 4, lanzado en octubre de 1997, venía ahora sí integrado en todas las PC con Windows 95 y 98, dos sistemas operativos tremendamente exitosos de Microsoft (el primero vendió, en apenas un año, 40 millones de copias).

Y el objetivo se cumplió: Windows destruyó a Netscape Navigator y le arrebató el mercado de los navegadores, quedándose con un 90% de la cuota total.

Como quería Gates, el aire ya no le llegaba a Netscape que, lentamente, comenzó a morir.

La estrategia fue tan exitosa que Internet Explorer se quedó sin competencia.

Al punto tal que en 1998 Estados Unidos le inició un juicio por prácticas monopólicas.

Bill Gates, al banquillo por monopolio

La victoria de Internet Explorer le significó, paradójicamente, un dolor de cabeza enorme a Microsoft y, sobre todo, a Bill Gates.

En 1998, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos demandó a la compañía por “obstaculizar ilegalmente a la competencia y por obligar a los fabricantes a incluir su propio navegador web junto con la instalación de Windows”.

Bill Gates, Scott McNealy, de Sunn Microsystems y James Barkside, de Netscape, el 3 de marzo de 1998, en la audiencia antimonopolio. Foto Archivo Reuters

Bill Gates, Scott McNealy, de Sunn Microsystems y James Barkside, de Netscape, el 3 de marzo de 1998, en la audiencia antimonopolio. Foto Archivo Reuters

El cuestionamiento más fuerte era lo que había sido una estrategia infalible y tremendamente efectiva: para 2000, Internet Explorer tenía el 95% del mercado y era el estándar de la industria.

Esto significaba que cualquier desarrollador tenía que adaptarse a las reglas de IE para funcionar (plugins, macros, lenguaje, etc.).

Durante el caso “anti-trust” Bill Gates se mantuvo firme, soberbio y combativo. En una serie de videos que aún se pueden ver en YouTube, el cofundador de Microsoft esgrimía un paralelismo que sonaba convincente.

“Obligar a Microsoft a incluir Netscape en nuestro sistema operativo es como pedirle a Coca Cola que incluya 3 latas de Pepsi en su pack de 6”, dijo en una de las audiencias, mientras tomaba, claro, un sorbo de la popular bebida cola.

En otras, directamente aludía no entender la naturaleza de las preguntas, o respondía con interrogantes:

─¿Controlar Java? ¿Si Microsoft controla Java? No entiendo qué significa controlar Java. ¿Cómo alguien puede controlar Java, qué significa eso? 

Estados Unidos vs. Microsoft

El 8 de mayo de 1998 Bill Gates fue interrogado por la Justicia. La sentencia: dividir a la compañía.


Mientras se desarrollaba el juicio, Netscape fue comprada por America Online, el gigante proveedor de servicios de internet de Estados Unidos, en 4.2 mil millones de dólares.

La sentencia final dictaminó, en 2000, que Microsoft debía disolverse en unidades separadas: una para sistemas operativos y otra para Software.

Según el juez Thomas P. Jackson, la compañía no sólo había competido deslealmente contra Netscape sino también contra Apple, Java, Lotus Notes, RealNetworks y Linux, entre otras: Bill Gates contra el resto del mundo.

El asistente de la fiscalía de Estados Unidos, división “antitrust”, Joel Klein, lee el fallo que obliga a Microsoft a dividirse, el 7 de junio de 2000. Foto Archivo AFP

El asistente de la fiscalía de Estados Unidos, división “antitrust”, Joel Klein, lee el fallo que obliga a Microsoft a dividirse, el 7 de junio de 2000. Foto Archivo AFP

En 2001, tras varias apelaciones e intentos fallidos por llegar a la Corte Suprema de Justicia, la administración de George W. Bush matizó la sanción y Gates llegó a un acuerdo que alivianó la decisión inicial.

Para ese año, Internet Explorer ya tenía el 96% del mercado de los navegadores.

La estrategia, incluso, fue replicada por Apple en 2003, cuando Safari comenzó a venir integrado en los iOS de sus dispositivos.

Y se convirtió, además, en una forma de operar de la industria tecnológica muy repetida por otras compañías.

Con Internet Explorer Bill Gates no sólo se quedó con el mercado de los browsers, también fijó la regla que usarían varias de las BigTech de la actualidad como AmazonFacebookGoogle y Apple.

El certificado de defunción de Internet Explorer: junio de 2022

Anunciamos que el futuro de Internet Explorer en Windows 10 es en Microsoft Edge“, explicó Sean Lyndersay, un programador del nuevo navegador de Microsoft, el pasado 19 de mayo en el blog oficial de la compañía.

La llamada “guerra de los navegadores” tuvo dos secuelas más. 

Internet Explorer: evolución del logo desde 1995 hasta 2012. En 2015 nace Edge. Foto Microsoft

Internet Explorer: evolución del logo desde 1995 hasta 2012. En 2015 nace Edge. Foto Microsoft

2004 abrió la segunda etapa, que duró hasta 2017: Netscape tuvo su dulce (aunque corta) revancha: le vendió el código fuente a Mozilla, que desarrolló Firefox como uno de los navegadores más rápidos del mundo, y que fue el que popularizó el uso de pestañas (junto a Opera, aunque el creador de este sistema fue InternetWorks).

Además, Firefox optimizó como nadie el uso de la memoria RAM (lo cual lo convertía en una experiencia mucho más rápida que la de Internet Explorer). 

Durante ese período cobró más fuerza Safari de Apple, sobre todo por el uso extendido del iPhone en todo el mundo: cualquier link, en un iPhone, lleva naturalmente a Safari. Que viene preinstalado, claro. Steve Jobs aprendiendo alguna lección de Microsoft.

El hito más importante de esta segunda etapa fue el lanzamiento de Google Chrome, en 2008.




https://flo.uri.sh/visualisation/6276997/embed

Made with Flourish


Fuente: OneStat, TheCounter, Wikimedia, W3Counter, StatCounter, StatOwl y GetClicky

En octubre de 2010, StatCounter, uno de los tantos recopiladores de métricas de internet, detectó que Internet Explorer había caído por primera vez en mucho tiempo del 50% al 49.84% de la cuota del mercado de los navegadores.

Si bien parecía una cifra ínfima, marcaba algo: Microsoft dejaba de estar en la mitad más uno de los browsers.

Fue el principio del fin.

Dos años más tarde, en mayo de 2012, con el lanzamiento de la versión 17 de Google Chrome, el navegador de Google destronaría definitivamente y para siempre a Internet Explorer.

El navegador, que signó más de una década en la historia de internet, además de una agresiva forma de hacer negocios, comenzó a caer cada vez más bajo, hasta que Microsoft anunció en 2015 a su sucesor, Edge, que nunca despegó.

Memes explotando un problema histórico de IE: su falta de responsividad

Memes explotando un problema histórico de IE: su falta de responsividad

Este año, la compañía anunció la fecha del entierro de Internet Explorer: en junio de 2022, Microsoft dejará de darle soporte para siempre y sólo se conseguirá el .exe para instalarlo en el enorme cementerio del abandonware.

Y la razón es autoevidente: hasta abril de este año, menos de un 2% de los usuarios usan Internet Explorer.

Bill Gates, en una promoción de Windows 95, el 24 de agosto de 1995, en Redmond. Foto Archivo AP

Bill Gates, en una promoción de Windows 95, el 24 de agosto de 1995, en Redmond. Foto Archivo AP

“Sí, nuestro beneficio económico es más grande que el de cualquier otro, pero si no corremos rápido y hacemos buenos productos…dijo Bill Gates mientras miraba por la ventana desde su oficina en Seattle en 1992, cuentan sus biógrafos James Wallace y Jim Erickson en Hard Drive.

William Henry Gates III, cita el libro, nunca terminó la frase. Se sentó en su escritorio para seguir trabajando.

Tres años después, empujado por la imparable fuerza de una primitiva internet, escribiría el que quizás sea el memo más importante de la historia de Microsoft, y tal vez de su vida.

Artículo original publicado en Clarin.com

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