La guerra de las galaxias de cada día

Star Wars se convirtió en algo más que una saga de culto: atravesó generaciones y se instaló en el imaginario colectivo como una filosofía de vida que abarca desde principios zen hasta concepciones sobre la democracia. ¿Cómo hizo un universo de fantasía salido de la cabeza de un realizador de cine para trascender y persistir durante cuatro décadas?

Publicado en Revista Brando

Por Sebastián Zírpolo / Producción de testimonios Juan Brodersen / Fotos Vera Rosemberg

«Darth Vader toma un café en el lado oscuro de Colegiales». El tuit es de mariapisch y lleva una foto de, efectivamente, Darth Vader sentado en la mesa de un bar frente a esa estación de tren. La foto está tomada desde la calle, donde comienza el anochecer de un día agitado de noviembre. Las personas apuran el paso, los trenes van cargados. El hombre suburbano sigue su rutina. Dentro del Vía Lacroze, Darth Vader está conversando con Chewbacca. Gesticulan. Chewy parece enojado, levanta los brazos, pero todos lo conocemos y sabemos que el peludo tiene mal genio cuando está cerca del lado oscuro de la fuerza. En otra mesa, un clon stormtrooper conversa con un piloto imperial mientras relojean la tele del bar, donde Boca y Rosario Central están por jugar la final de la Copa Argentina. Boba Fett y otro stormtrooper, alejados de la escena, planean algo por lo bajo. Nada bueno, seguramente. Del lado de afuera, como María, decenas de otras personas toman fotos con sus celulares. Gente grande, treinteañeros, adolescentes y chicos de primaria, todos con la ñata contra el vidrio. María hace clic y tuitea, el resto va a Facebook: el destino les dio una historia para contar. Algunos de ellos se animan y entran al bar. Cómo no entrar. Star Wars está entre nosotros.

Este 17 de diciembre de 2015, cuarenta años después del estreno de la primera película de la saga, se presenta en todo el mundo El despertar de la fuerza, el séptimo episodio de Star Wars. George Lucas, su creador, la había pensado primero como una historia unitaria con principio y fin, pero cuando terminó de escribir el primer guión, la vio como una saga de nueve episodios. En 1977, apareció Star Wars: Una nueva esperanza; tres años después, El imperio contraataca, y en 1983, El retorno del Jedi. Después de esa seguidilla sobrevinieron años de sequía, matizados por cómics, novelas y merchandising, que pudieron sostener la mística y, claro, el negocio. En 1997, Lucas reeditó los tres filmes con mejor calidad visual y sonora, con escenas restauradas y otras que habían sido suprimidas y con muchos efectos especiales originales sustituidos por animación. Nos estaba preparando para una nueva saga. En 1999, presentó la primera precuela, La amenaza fantasma, y luego, con intervalos de tres años, El ataque de los clones y La venganza de los Sith. Hasta que en 2012 vendió su compañía, LucasFilm -la productora que había creado en 1971- a The Walt Disney Company, por unos 4.000 millones de dólares. Ese mismo día de fines de octubre, en el que se anunció la operación, Disney conmovió al mundo al revelar que para la navidad de 2015 estrenaría Star Wars: El despertar de la fuerza (a la que seguirán dos episodios más que se estima que saldrán cada dos o tres años). «Durante los últimos 35 años, uno de mis mayores placeres ha sido ver cómo Star Wars pasaba de una generación a la siguiente. Es hora de pasarle Star Wars a una generación nueva de realizadores. Así Star Wars vivirá para siempre y florecerá para muchas generaciones futuras», dijo Lucas al entregar la llave de su imperio.Generaciones es la palabra clave para entender por qué tantas personas de edades tan diversas se agolpan ahora contra el vidrio de un bar de Colegiales, se sacan fotos, sonríen y aplauden. Una escena que se repite en todos los lugares del mundo, en donde alguien se pone un traje y juega un rato a ser el sobreviviente de una guerra que se está peleando en los confines del universo. ¿Cómo hizo una historia de ciencia ficción, anclada en mundos de fantasía, en tiempos indefinidos, para cruzar cinco, seis generaciones, y volverse una experiencia común, tan cercana a la cotidianeidad de los terrestres? ¿De qué nos habla Star Wars? Desde una galaxia muy muy lejana, Star Wars nos enseña a vivir la vida en la Tierra.

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