“La vida digital”, una investigación sobre por qué no podemos dejar de estar online»

«La vida digital»

Hace unos 20 años, mIRC, ICQ o MSN exploraban qué se podía hacer en un chat. Todos permitían charlar, claro. Habían sido inventados para eso. Algunos empezaban a dejar que mandemos fotos. Otros, emoticones, los proto-emojis. Y más adelante, videos.

Pero había una función en común que a ninguno se le escapaba: la posibilidad de estar offline. Algo que Whatsapp, en 2021, no permite: una vez instalado, estamos en línea. Para siempre.

Esta idea, que se nos metió en el bolsillo hace por lo menos una década, moldeó nuestra forma de relacionarnos a punto tal que, tras la enorme caída de servicios de Facebook, Whatsapp e Instagram del lunes de la semana pasada, muchos sintieron angustia al no poder conectarse.

“La ‘caída’ nos hizo ver cómo nos relacionamos con la soledad y el silencio”, advierte a Clarín Ariel Gurevich, investigador en Ciencias de la Comunicación (UBA), autor de La vida digital, Intersubjetividad en tiempos de plataformas sociales. (La Crujía Ediciones, $1050).

Su reflexión encaja como una pieza más de un complejo rompecabezas que las GAFAM (GoogleAmazonFacebookApple y Microsoft) vienen construyendo desde hace tiempo. Uno en el cual el principal producto somos “nosotros”, como activo para los anunciantes.

Atravesados por una época donde parece imposible concentrarse, Gurevich analizó de qué manera la vida digital ya dejó de ser “un momento” como era en los 90, para ser un continuo que interrumpe constantemente nuestra capacidad para concentrarnos.

Nuestras actividades se fragmentan, respondemos simultáneamente a solicitudes que nos llegan de distintos lados (notificaciones, audios y textos por mensajería, mails, llamados), vamos surfeando esta dispersión. Uno interrumpe, es interrumpido o se auto interrumpe, la relevancia queda menos del lado de quien envía sino de quien recibe un mensaje, que elige o no responder”, reflexiona.

Acá, algunas ideas desplegadas en su libro, a partir de la experiencia de desconexión forzosa que gran parte del mundo vivió con la caída de los servicios de Mark Zuckerberg.

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