Qué es el “derecho a reparar”, el movimiento que podría ahorrarte miles de pesos con tu iPhone

«Right to repair»

El derecho a reparar es una idea que intenta combatir la obsolescencia programada de los teléfonos celulares, laptops y dispositivos electrónicos: esa capacidad que tiene todo de romperse y de que sea muy difícil de arreglar, al punto que los gigantes tech nos obligan a comprar otros.

La discusión está implantada en todo el mundo, con movimientos que apuntan a demandarles a compañías como AppleSamsung o Sony que hagan sus dispositivos más accesibles. Sucede que las marcas prefieren, ante la “miniatuirización” de la tecnología, retener esta capacidad dificultando el acceso.

Lo interesante es que estos planteos se están debatiendo de manera muy fuerte en los Estados Unidos, donde tiene incluso el apoyo del presidente, Joe Biden: a mediados de año firmó una orden ejecutiva orientada al right to repair.

Lo cierto es que el tema existe desde hace años, pero la discusión hizo muy fuerte a medida que más productos se vuelven cada vez más sofisticados y se integran con componentes electrónicos.

De hecho lo que comenzó como una demanda por la electrónica de consumo masivo (celulares, laptops, computadoras) también se trasladó a la industria pesada: durante esta última semana hizo mucho ruido una protesta por el derecho a reparar tractores en las zonas rurales de Estados Unidos.

"Cibercirujas", un movimiento que busca combatir la obsolescencia programada en Argentina. Foto Marcelo Carroll

«Cibercirujas», un movimiento que busca combatir la obsolescencia programada en Argentina. Foto Marcelo Carroll

De hecho, en Argentina hay movimientos que se dedican a combatir estas dificultades que se pueden generar durante una reparación: «El problema no es el consumo eléctrico de los equipos, sino más bien lo que cuesta hacer los productos tecnológicos. Por eficiencia energética y huella de carbono, y por los recursos que utilizan», explica a Clarín Sergio Rondán, docente y periodista del colectivo Cibercirujas.

«No podemos seguir en una lógica de consumo regida por la idea de que todo es descartable: tampoco alcanza con el derecho a reparar. A las GAFAM les conviene que todo se cambie todo el tiempo, si podemos entender que los dispositivos se pueden reparar, vamos a tener otro tipo de relación con la tecnología», agrega el militante del software libre.

En la Universidad Nacional de Córdoba, por ejemplo, funciona un programa que se llama RAM: Renovación y Actualización de Máquinas (en un juego de palabras con la memoria RAM, la que se usa para abrir programas en los teléfonos y computadoras).

A nivel mundial, Steve Wozniak, co-fundador de Apple, planteó la discusión con un video que hizo a mediados de año explicando por qué apoya al movimiento: una paradoja si se piensa que hoy, la compañía que creó junto a Steve Jobs, monopoliza y pone trabas en los arreglos de terceros.

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